UN DIA...LOS AÑOS

Sabía que a la casa la habitaban otras vidas.
Se sentía observada, a veces acompañada, otras tantas criticada. No le molestaban demasiado, eran parte de sus días... pero cuando los recuerdos empezaron a faltarle, fue la gota que rebalsó el vaso.
Buscó en el desván, debajo de los sillones, dentro de los armarios, en cada álbum de fotos y en los bolsos, todo le resultó ajeno.
Fue la risita chillona de la brujita del olvido la que delató sus años, que eran tantos y tan gastados, entonces sonrió y se despidió de esos recuerdos, de tantos amores y de la vida misma.